Aunque como concepto la cosificación aparece durante los años setenta, encontramos casos documentados de cosificación en los siglos XVII y XVIII , pero es en la actualidad cuando se ha convertido en un problema mucho más relevante.

La cosificación es una forma de violencia machista que nos cuesta identificar como tal por la normalización social que hemos hecho. La sociedad consumista nos bombardea diariamente con miles de mensajes directos y subliminales que no somos capaces de analizar de forma consciente pero que se instalan en nuestro cerebro y, sin darse cuenta de ello, los acabamos aceptando.

Si observamos lo que diariamente nos rodea encontraremos la cosificación en los anuncios publicitarios, el cine, en la letra de las canciones, en el trato periodístico que reciben las atletas femeninas, en la prensa escrita, en los disfraces infantiles, en las ofertas lúdicas y de juguetes para niños y niñas, algunos uniformes escolares, en las ofertas laborales, en determinadas exigencias en los lugares de trabajo, los uniformes de algunos establecimientos, el vocabulario utilizado por mujeres y hombres, etc. ¡Y esto lo normalizamos!

Te invitamos a escuchar más sobre este tema aquí: 

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